La empleabilidad frente a la inteligencia artificial

La empleabilidad frente a la inteligencia artificial

La inteligencia artificial y su impacto en el mercado laboral. Imagen de Gerd Altmann en Pixabay




Los roles en el trabajo se transforman, se trabajará por tareas y proyectos, las máquinas complementarán esas tareas y habrá más empleos temporales.

Imaginemos que Pedro Pardo es economista y está muy orgulloso de pertenecer a Consumer Trends SA, empresa líder en la fabricación y venta de productos de consumo masivo. Al simular una conversación en el futuro, en un día del año 2022, un amigo al que no veía hace algunos años, le preguntará: ¿qué tal todo en el trabajo, Pedro?, ¿qué puesto ocupas ahora? A lo que Pedro responderá con una gran sonrisa: soy el experto de proyecciones de demanda. Su amigo seguidamente volverá a preguntarle: Ok, pero ¿cuál es tu cargo? Para esto, Pedro no tendrá respuesta.

Lo que parece un sencillo diálogo entre amigos, es según John Boudreau profesor de la Marshall Business School de la Universidad de California del Sur, y Jonathan Donner, autores de “Are you ready to lead Work without Jobs” (MIT Sloan Management Review) lo que sucederá en el futuro cercano, en la medida que lo que entendemos por organización del trabajo en roles o posiciones, se dividirá en “tareas y proyectos que pueden ser asignados no solo a empleados sino también a máquinas y trabajadores temporales del mercado laboral mundial”.

Esta situación trae enormes retos para la empleabilidad de los trabajadores, para los líderes de las empresas y para la sociedad. Sumemos además que el desarrollo tecnológico es algo que no se puede parar, y que hoy ya la inteligencia artificial y las máquinas han demostrado ser mucho mas eficaces y eficientes que los humanos para determinadas tareas. No suena lógico que una empresa se niegue a usarlas y pierda esa productividad que favorece a todos.

De cara a la empleabilidad laboral hoy mas que nunca es importante tener “oficio”, es decir, tener muy claro en qué campos o tareas uno es competente, mantener actualizada tu caja de herramientas técnicas y habilidades personales para formar parte del grupo de profesionales que siempre son demandados para nuevos proyectos por su capacidad de aportar valor y lograr resultados.

Los líderes, tienen también que asumir un nuevo rol, de tener un organigrama claro, donde tenían cajitas con personas que desempeñaban diferentes funciones, ahora tal vez no haya cajitas y tendrán que lograr resultados concretos armando y desarmando equipos con trabajadores dentro de la empresa, especialistas externos y seguramente aprovechando la eficacia de la inteligencia artificial y las máquinas para aquellas tareas que lo requieran. Su rol jerárquico y de supervisión pasa ahora por ser “un hábil jefe de proyectos que es capaz de identificar, empoderar y alinear talento según el reto planteado, y que entendiendo el aporte de la tecnología busca optimizar las tareas y la productividad con una visión humana.”

La tecnología y en concreto la inteligencia artificial, bien enfocadas como señala el articulo de Harvard Business Review “AI should augment human intelligence, not replace it” escrito por David De Cremer y Garry Kasparov (el campeón de ajedrez), debería permitir automatizar los trabajos rutinarios haciéndolos más eficaces y productivos, y promover la colaboración del trabajo humano y la inteligencia artificial para aumentar las capacidades de los trabajadores, teniendo como eje central que esta colaboración debe estar al servicio de las personas.

En mi experiencia, estos retos deben motivarnos a seguir creciendo, los humanos a diferencia de las máquinas, somos creativos, tenemos la capacidad de imaginar, sentir y anticiparnos a situaciones cambiantes. En definitiva, nuestra capacidad de adaptación es lo que nos debe impulsar a prepararnos para formar parte de esa fuerza laboral del futuro, y si la tecnología debe ser nuestra aliada, y la inteligencia artificial nuestro potenciador.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay